Salir de mi zona de confort

Salir de mi zona de confort

La primera vez que escuché “es bueno salir de tu zona de confort” dije: ¿pero para qué? No lo llaman zona de confort precisamente por eso, porque se está bien ahí? Sí, pero no si ese periodo de tiempo se alarga indefinidamente.
llegar a tu zona de confort significa que te ha costado trabajo, que has empleado tiempo y esfuerzos en llegar hasta ese punto. Llegar a tu zona de confort también es signo de que dominas las actividades dentro de esa área y que para ti es una zona con cierta maduración profesional.
Sin embargo, alargar en el tiempo tu zona de confort, es peligroso.

Por qué salir de tu zona de confort

Uno de los motivos que existen para no moverse de nuestra zona de confort es el miedo: a que no conoces, a lo que no manejas, a lo que no dominas y temes que termine dominándote…
Pero es un error quedarse ahí acomodado. Porque el estado natural inmediatamente después de este es el aburrimiento. Todos nos aburrimos de hacer siempre lo mismo. Hay profesionales que se adaptan más a la monotonía que otros y no hay nada de malo en esto. Es más, considero una cualidad muy valiosa aceptar situaciones estáticas que no vana a cambiar en mucho tiempo.
Sin embargo, para otras personas, estar mucho tiempo haciendo lo mismo resulta un desafío pues siempre están ávidos de nuevas experiencias y probar áreas en las que no han estado nunca.

Por qué no salir de tu zona de confort

En Internet tienes muchos recursos con literatura defendiendo la salida de tu zona de confort y por eso yo no voy a darte más de la valiosa información que encontrarás buscando por la web.
Pero sí te voy a dar motivos para no salir:
– Comodidad
– Tu zona de confort te aporta una seguridad y una confianza que no tienes fuera de este círculo
– Conoces muy bien a tus clientes: el tiempo que has estado trabajando y cuidando a esos clientes/proveedores…es oro y únicamente lo tienes cuando has dedicado tiempo y esfuerzo.
– Manejas información que has labrado durante mucho tiempo: y ésta te ayuda a hacer mejor tu trabajo.
Pero si no saliéramos de nuestra zona de confort, éstas no existirían nunca.

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